gototopgototop

tufisio.net Diario La Opinión de Málaga

Información y consejos sobre salud y fisioterapia.

Contenidos

Enlaces

Noticias médicas

Iniciar sesión

08
Mar
2010

Masaje ¿para todo?. La fisioterapia es mucho más.

la fisioterapia y yo


 

masaje

 



Recientemente he leído el artículo sobre la crítica al marketing de muchas clínicas de fisioterapia privadas y, puesto que me ha despertado bastante interés, me ha parecido interesante escribir sobre el tema. Invito a los lectores a que dediquen tiempo a leer dicho artículo y los comentarios que se van vertiendo, puesto que aparecen diversas opiniones y enfoques que, sin duda, nos enriquecerán a todos.


Ya he escrito sobre masaje en otras ocasiones: para hablar del masaje como técnica de fisioterapia, para advertir del peligro de un masaje realizado por alguien cuya preparación desconocemos y comentando que, conociendo que los fisioterapeutas usan sus manos para aliviar dolencias, muchas veces se olvidan de que también empleamos otros medios.



El truco publicitario más viejo.

Desde mi punto de vista, y sobre el tema central del artículo de Samuel, tengo que decir que estoy completamente de acuerdo en muchos puntos. No me gusta nada ir paseando por la calle y toparme con modernas clínicas de fisioterapia donde se recurre al truco publicitario más viejo del mundo: el erotismo. He visto ya varias clínicas con decoración como la que indica Samuel en el artículo. Normalmente chicas jóvenes y sonrientes en situación de estar recibiendo un placentero masaje. No me parece adecuado porque ofrece una visión limitada y deformada del trabajo de los fisioterapeutas. Lo mismo ocurre en las páginas de Internet. Me parece de otra época el seguir recurriendo al reclamo sexual, y más cuando se vende un producto de salud. No digo que no se publiciten estos centros con masajes: es lo que la gente más conoce de nosotros y hay que ofrecer el servicio. Sin embargo considero bastante poco adecuado seguir usando los mismos estereotipos falsos y sexistas de vender productos anunciados por personas que no los necesitan.

No podemos estar en la paradoja de defender que los fisioterapeutas no sólo damos masajes, decir que hacemos muchas técnicas más que que ayudan a cuidar la salud, querer tener más competencias y libertades profesionales, pero luego promocionarnos únicamente mostrando nuestros masajes. En la sociedad del bienestar, el masaje es un gran negocio, y es normal que los fisioterapeutas no quieran quedarse fuera de él, puesto que legalmente en España les corresponde a ellos en exclusiva, pero hay formas más profesionales de atender a esa demanda.



Tendencia al placer y a huir del dolor.

Durante los estudios universitarios los profesores nos hablaban de uno de los principios que existe en medicina: "primum non nocere" ("lo primero es no hacer daño") y nos recordaban que la labor del fisioterapeuta consistía en ayudar al paciente provocando el menor trastorno posible. Sin embargo, cuando trabajas en traumatología (fracturas complicadas, clavos quirúrgicos, heridas abiertas, fijadores externos, rigideces, acortamientos, hipotrofias musculares...) y otros campos de actuación te das cuenta de que parte de tu trabajo va a requerir que se provoque dolor, eso sí, de una forma limitada y controlada, para ayudar al paciente a recuperar sus capacidades. Lógicamente los tratamientos más placenteros tienen mayor grado de aceptación por parte del paciente que los tratamientos que puedan suponer más dolor o esfuerzo. Ya he hablado también muchas veces sobre los problemas para el cumplimiento del tratamiento y lo importante que es que el paciente y su entorno se impliquen activamente en la recuperación.

Algunas reflexiones que aparecen en el artículo de Samuel las he realizado yo muchas veces en el trabajo. Yo antes trabajaba en una clínica donde acudían pacientes asegurados por compañías de salud y también privados, pagando de su propio bolsillo. Se comprueba fácilmente que la sensación subjetiva de bienestar es mucho mayor si al paciente le haces algún tratamiento similar a masaje (incluso si es breve y superficial) que si sólo le mandas ejercicios activos, le das información para corregir hábitos nocivos, le realizas movilizaciones forzadas y otras técnicas más intensas. Muchos pacientes se quejaban de que "no les hacía masaje" y claro, con todos no puedes invertir 5 ó 10 minutos en explicar que el masaje es sólo una técnica más, pero que no es la más adecuada en muchos casos, y que se necesita cambiar a un estilo de vida más activo y cambiar los hábitos nocivos que están provocando la persistencia del dolor. Si lo explicas, la mayoría lo entienden, aunque siguen prefiriendo masajes a una tabla de ejercicios. Muchos te decían abiertamente que no tenían tiempo de realizar ejercicio activo y que no iban a cambiar sus hábitos, así que el tratamiento que le hicieras en la consulta era lo único que iban a recibir para mejorar su estado de salud.

Es complicado cambiar la visión pasiva y únicamente curativa de la medicina y la fisioterapia. Nos ponemos enfermos, vamos al médico, nos dan algo y nos alivia. Nos duele la espalda, el fisio nos hace algo, y nos mejora. Recibimos los tratamientos sin tener en cuenta que tenemos que participar en ellos. La prevención y el autocuidado va a ser lo único que nos ayude a largo plazo, pero esa mentalidad no existe, o no se practica lo suficiente. Acudimos al sistema sanitario cuando el problema ya está instaurado, no vamos para que nos digan cómo evitar problemas, sobre todo si esto implica que tengamos que dejar de fumar, cuidar la alimentación, hacer ejercicio, modificar nuestros hábitos... Nos gusta que nos den las cosas hechas, que sean cómodas y que sean agradables. El masaje cumple todos esos requisitos, por eso es tan bien recibido por todo el mundo, esté sano o enfermo.

Que quede claro que no estoy tirando piedras sobre mi propio tejado. Me encanta hacer masajes, y un masaje relajante le viene bien prácticamente a todo el mundo, pero si estamos vendiendo un servicio sanitario, tenemos que hacerlo con las máximas garantías de ética y profesionalidad, y pensar en lo que necesita realmente el paciente, no en darle lo que conoce o lo que resulta agradable.


Ahora mismo trabajo en una residencia para personas mayores, y sí, hago masajes. Estos masajes buscan efecto circulatorio, descontracturante, relajante y, otras veces, simplemente buscan provocar una sensación agradable en estas personas que tienen dolencias y limitaciones. Eso sí, los pilares básicos de mi actividad son la prevención y el ejercicio activo, así que los tratamientos nunca quedan únicamente en técnicas pasivas para aliviar el dolor, sino que se busca el fomentar la actividad física, hábitos de vida saludables y prevención de problemas musculoesqueléticos que puedan derivar en una pérdida de calidad de vida.


Conclusión.

En definitiva, una cosa tenemos clara: la situación legal nos hace huir de titulaciones dudosas, por lo que es lógico y sensato que recurramos a los fisioterapeutas para recibir masajes, tanto para tratar patologías específicas como simplemente por la relajación y sensación de bienestar que aportan. No obstante, como pacientes no podemos olvidar que el fisioterapeuta explorará y valorará nuestro caso. Utilizará el masaje únicamente cuando sea lo más conveniente, como parte de un tratamiento más completo y variado. Además, el objetivo de todo tratamiento fisioterápico es ir pasando a técnicas más activas y a concienciarnos e informarnos sobre hábitos y comportamientos adecuados para prevenir lesiones y mantener nuestro estado de salud. Tendremos que poner de nuestra parte y no sólo limitarnos a recibir tratamientos pasivos y agradables, puesto que, aunque aliviarán a corto plazo, no son una solución real a medio y largo plazo.

Como profesionales, tenemos que entender que la sociedad nos va a solicitar lo que conocen de nosotros. Sendo el masaje lo más difundido de nuestra profesión, es comprensible que masaje sea lo que nos pidan. Tendremos que ser flexibles y coherentes en su empleo. Será bueno aprovechar las primeras consultas, donde se realiza la valoración del paciente, para dejar las cosas claras: explicar nuestra forma de trabajar y dar instrucciones para llevar a cabo un trario tamiento satisfactodonde el paciente no se limite a recibir técnicas pasivas, sino que también tendrá que colaborar y poner mucho de su parte, tanto en la sala de fisioterapia como en casa y en su vida cotidiana.
Por mi parte, si yo tuviera una consulta propia de fisioterapia, me gustaría que la imagen que se asociara a mi profesión fuera más similar a la que aparece en estos vídeos. El primero dura casi diez minutos y está en sólo en inglés. Se ven bastantes facetas del trabajo de los fisioterapeutas con distintos tipos de pacientes. Merece la pena verlo, incluso aunque no conozcamos el idioma.


El segundo vídeo, que ya he usado en el artículo donde hablo sobre qué es para mí la fisioterapia, me parece de lo más acertado y recomendable.

 

Esto es fisioterapia.

 

Imagen por Rafael Kage con la siguiente licencia Creative Commons.

 

En bitacoras.com: , ,





Escribir un comentario

Deje cualquier comentario que desee. Los comentarios inadecuados (spam) serán eliminados.
Utilice la opción "suscribirse a nuevos comentarios" para recibir los nuevos comentarios sobre el tema en su dirección de correo electrónico.


Código de seguridad
Refescar


Nota importante: Toda la información que aquí se ofrezca no podrá nunca sustituir la consulta con un profesional sanitario(o equipo de profesionales), puesto que las pruebas complementarias y la evaluación del sujeto y su entorno son las que realmente darán las claves para un tratamiento exitoso.




la blogoteca 20minutos bitacoras.com

 
Joomla 1.5 Templates by Joomlashack
Related Posts with Thumbnails